Ficha Autor 

Félix Lope de Vega Carpio 

VEGA CARPIO, FÉLIX LOPE DE (1562-1635)

El Fénix de los Ingenios nació en Madrid el 25 de noviembre de 1562, hijo del bordador Félix de Vega Carpio y Francisca Fernández Flores, procedentes ambos de la montaña santanderina. Estudió en el madrileño Colegio Imperial de los jesuitas, y a los quince años comenzó sus estudios superiores en la Universidad de Alcalá. Sobre su juventud sabemos más bien poco; en 1579 comenzó sus amoríos con Elena Osorio (Filis, Dorotea), hija del representante Jerónimo Velázquez; los celos contra el rico pretendiente que truncó su relación llevaron a Lope a satirizar a la familia de su amada, y a ella misma, lo que le valió el destierro en 1588.

Ese mismo año contrajo Lope matrimonio con Isabel de Urbina (Belisa) y se embarcó desde Lisboa en la Armada Invencible, pasando después una temporada en Valencia, ciudad donde entró en contacto con un grupo de dramaturgos muy importantes. Los años siguientes estuvo en Alba de Tormes, al servicio del duque de Alba. En 1594 murió Isabel de Urbina, y por esa época fue procesado por amancebamiento con Antonia Trillo. Sirvió también al marqués de Malpica y al de Sarria, que sería después el famoso conde de Lemos.

En 1598 se casó Lope en segundas nupcias con Juana de Guardo, pero a su vuelta a Madrid conoció a la actriz Micaela Luján (Camila Lucinda), con quien entabló también relación amorosa, pasando largas temporadas en Toledo y Sevilla. Hasta 1608 mantuvo estas complejas relaciones amorosas, pero tras la ruptura con Micaela se trasladó con su familia a Madrid, donde se instaló definitivamente.

Poco después murieron de forma consecutiva su hijo Carlos Félix y Juana de Guardo; una crisis espiritual le hizo ordenarse sacerdote en 1614, aunque no secundó la vía eclesiástica con demasiada convicción y siguió manteniendo relaciones amorosas, primero con la actriz Jerónima de Burgos, y desde 1616 con Marta de Nevares (Amarilis, Marcia Leonarda). Con ella vivió Lope un apasionado y tormentoso romance, pero Marta padeció graves problemas físicos y mentales. Murió en 1632, y Lope no viviría mucho más tiempo: el 27 de agosto de 1635 falleció en Madrid, siendo enterrado con grandes honores.